jueves, 27 de mayo de 2010

La resignación de los murmullos

Los murmullos del cobarde
o del valiente oprimido
son cartuchos fallidos
palabras naufragadas en el aire
Sin divisar a la vista oídos
en los que amarrar sentidos
sentimientos sentenciados
como África y el hambre
Semillas en desiertos yermos
parásitos en vergeles
voluntades sometidas
bajo rectángulos verdes
bajo hierro incandescente
bajo ignorancia medieval
bajo pantallas coloridas de mentiras
cual coral
Sin cesar de mermar
la imaginación del homo sapiens
entretenimiento para el mono
y peligro para el hombre
Así en el nombre
de los pobres en espíritu
se esconden
miedos y celos
odio en forma de vil hecatombe
Y entre tantos anunciantes
meros manipuladores de poesía
se tejen disfraces de fondo
porque la forma es cueva vacía
Ruines retoques
en princesas antaño porcelana
ahora maduras manzanas
suplicando al espejo menos canas
Blanquecinas lianas
que convergen en arrugas
castigadas por el tiempo
y la pasión y sus locuras
Estaño que no hierro
es la coraza del sistema
sonrisa de hiena
con modales de ladrón de guante blanco
El cual roba a las familias
y protege a los villanos
mientras la angustia de la prole
sueña poseer alas de pájaro

1 comentario:

  1. ¡Muy bueno! Me ha gustado mucho, Andrés. Tienes mucho talento.

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